Los mercados financieros son entornos o sistemas donde se lleva a cabo el intercambio de instrumentos financieros, como acciones, bonos, divisas, derivados y otros activos financieros. Estos mercados facilitan la compra y venta de estos instrumentos, permitiendo a los participantes acceder a capital, invertir, especular y administrar riesgos.
Etimología: La palabra “mercado” proviene del latín “mercatum”, que significa “lugar de comercio”. El término “financieros” se deriva de “finanzas”, el cual tiene su origen en el latín medieval “financia” relacionado con los ingresos y gastos de una entidad.
Los mercados financieros pueden ser tanto físicos, con lugares físicos de negociación como bolsas de valores, como virtuales, operando a través de plataformas electrónicas. Estos mercados proporcionan un mecanismo para la fijación de precios, la liquidez y la transferencia de riesgos. Además, desempeñan un papel crucial en la asignación eficiente de capital y en la formación de precios de activos financieros.
Los mercados financieros abarcan una amplia variedad de segmentos, como el mercado de valores, el mercado de divisas, el mercado de bonos, el mercado de derivados y el mercado de productos básicos. Cada uno de estos mercados tiene sus características y regulaciones específicas, pero todos cumplen el propósito común de facilitar la negociación de instrumentos financieros entre compradores y vendedores.